pato1Desde 1953, “El Pato” es el deporte nacional argentino y se practica en el país desde el Siglo XVII. Conocido a nivel internacional como Horseball, arraiga su historia en tierra argentina desde hace casi cuatrocientos años.

Con orgullo, el Predio de la Sociedad Rural de Pergamino posee uno de los 30 campos de juego de la Federación Argentina de Pato y se ha destacado a lo largo de su historia por reconocidos jugadores y equipos campeones a nivel nacional.

Actualmente, la institución organiza Torneos homologados por la Federación y continua promoviendo el deporte con grupo permanente que lo practica asiduamente en nuestras instalaciones.

NUESTRO EQUIPO

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El equipo conformado por 4 jugadores y 1 jugador suplente, lleva el nombre de Sociedad Rural de Pergamino “El Relincho”.
Los jugadores son Luciano y Martin Lemme, oriundos de la ciudad de Rawson, ubicada a 40 Km de Carmen de Areco, Sergio Alberti de la ciudad de Roque Pérez, y Francisco y Federico Ferrari de Pergamino.

2013:

Subcampeón 72º Abierto Argentino de Pato – Diciembre 2013 – Buenos Aires
Fecha: 14/12/2013
El equipo de la S.R.P. clasificó 1° en su zona ganando la semifinal contra el Equipo de La Guarida de 9 de Julio y perdió la FINAL por 4 goles contra EL RELINCHO (DE RAWSON), equipo al que la SRP YA LE HABÍA GANADO POR 4 GOLES EN LAS CLASIFICACIONES.
Final del Torneo Argentino de Baja Ventaja. (3º Torneo más importante que organiza la Federación Argentina de Pato).
Fecha: 29/09/2013
Fue un torneo disputado por 10 equipos, que perdió la final por 2 goles.
Final del Torneo Argentina de Alta Ventaja
Fecha: 17/11/2013
Torneo disputado por 12 equipos, perdió la final por 1 gol, es el 2º Torneo más importante que organiza la Federación Argentina de Pato.

2012:

• Torneo argentino de alta ventaja – 2° puesto
• Copa el recuerdo – 1° puesto
• 71° abierto argentino de pato – 3° puesto

Pato-Sociedad-Rural-de-Pergamino2Ya en el siglo XVI se realizaban contiendas o “corridas” donde dos equipos de jinetes intentaban hacerse de un pato vivo (de allí el nombre del juego, salvo que actualmente se usa una bolla con asas), y llevarlo hasta un sitio predefinido.

Las crónicas mencionan partidos con hasta 200 participantes, disputados de estancia a estancia. El animal usado para el juego solía ser entregado por un pulpero, a veces envuelto en una canasta o dentro de una bolsa de cuero con asas. La ausencia de reglas causó que el juego fuera en ocasiones extremadamente violento. Muchos gauchos resultaron muertos durante corridas, al “rodar” su caballo o siendo atropellados por otros caballos.

También se dieron casos en que, en el fragor del juego, disputas entre rivales fueron dirimidas a cuchillo. Por esos motivos, las autoridades civiles y eclesiásticas vieron el juego con desagrado. El 20 de agosto de 1790 el virrey Arredondo prohibió el juego del pato. En 1796 un edicto de la iglesia aclara que no se debe dar sepultura cristiana a quien muere jugando al pato, y en 1822 el gobierno de la provincia de Buenos Aires prohibió la práctica del juego.

Dicha prohibición fue sostenida durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas (quien, se rumoreaba, sentía especial fastidio por el juego). Es de notar el escaso número de menciones al pato en la literatura gauchesca.

En la década de 1930, el estanciero bonaerense Alberto del Castillo Posse se dedicó a definir y reglamentar la variante moderna del pato, que abreva del polo en ciertos aspectos, y retiene ciertas características del pato tradicional, en particular el elemento de la cinchada, y la ensilladura y estribos propios del gaucho bonaerense. El juego así definido experimentó un cierto auge, al punto que el 3 de abril de 1941 fue creada la Federación Argentina de Pato.

El presidente Juan Domingo Perón decretó en 1953 que el pato es el juego nacional de la Argentina. Esto no bastó para que el pato gane adeptos en las grandes ciudades. Los medios masivos no se ocupan del pato (como sí lo hacen con el polo).

Las competencias de pato se hallan más bien acotadas al ámbito rural, muchas veces en conjunción con eventos de doma o música y baile. Muchos observadores han aseverado que la competitividad de los polistas argentinos y de sus caballos tiene su origen en la tradición del pato en la provincia de Buenos Aires.

El pato moderno tiene parecidos con el polo: las dimensiones de la cancha son relativamente similares, los equipos constan de cuatro jinetes, y el juego se divide en períodos cortos de gran intensidad (si bien en pato no se usa el vocablo chukker para designar cada tiempo). En pato, cada partido consta de hasta seis “tiempos” de 8 minutos cada uno, separados por entretiempos de 5 minutos.

Federacion-Argentina-de-Pato1La cancha (o “potrero”) debe ser perfectamente llana y estar cubierta de grama o césped, Sus dimensiones son: largo entre 180 y 220 metros, ancho entre 80 y 90. Los aros, de un diámetro de un metro, están ubicados en la línea de fondo, montados verticalmente sobre postes de 2,40 m. El reglamento indica que cada aro (o “arco”) debe poseer una red de 1,40 m de profundidad, si bien las inclemencias del tiempo conspiran contra el cumplimiento de esta última exigencia.

El “pato” en sí es de cuero, con cámara neumática, y posee seis asas, suele ser de color blanco. Su diámetro, de extremo a extremo, es de 40 cm. Su peso máximo es de 1250 g.Los caballos usados en el pato de competencia son ejemplares del llamado caballo criollo, de hasta 1,45 m de alzada.Los ocho jinetes comienzan el juego en posiciones prefijadas. El equipo que posee el pato avanza hacia la línea final para arrojar al aro y así concretar un tanto.Los jugadores de ambos equipos tienen derecho a recoger el pato cuando éste se halla en el suelo, lo que exige un gran dominio del caballo y una gran fortaleza física. Quien se hace del pato puede pasarlo a un compañero (“cachetear”) o cabalgar rumbo al aro. Durante la cabalgata, se deben respetar ciertas reglas destinadas a evitar accidentes y preservar la competitividad.Notablemente, existe la obligación de asir el pato con la mano derecha y extender el brazo derecho; el pato es así “ofrecido” al rival que puede intentar asir el pato, y robarlo mediante la “cinchada” (el no “ofrecer” es una infracción llamada “negada”).

La cinchada es el elemento característico del pato, y el más apasionante. Dos jinetes cabalgan a plena velocidad tomando el pato de un asa cada uno; mediante tirones limpios, intentan hacerse del pato. Nótese que quien “ofrece” siempre cincha con su mano derecha; la mano que no cincha debe tener las riendas. Durante la cinchada está prohibido apoyarse en la silla.El pato requiere un caballo entrenado y una gran agilidad por parte del jinete para recoger, cinchar, cachetear y convertir.Para más detalle, acceder al reglamento actualizado de la Federación Argentina de Pato, haciendo click aquí.